Lifestyle, por Fernanda Bringas (muy_fer_) Producción general y Sol García Hamilton (solchugh) - Producción periodística

En Tucumán, el verano y el calor no es solo temperatura: es humedad, es transpiración constante, es una piel que reacciona más rápido y un maquillaje que se pone a prueba apenas salimos de casa. Lo que en otros climas puede durar horas, acá al rato empieza a moverse, a marcar textura o a desaparecer.

Sin embargo, cada verano vuelve la misma búsqueda. Una piel luminosa, fresca, que se vea bien incluso cuando el termómetro sube. En ese punto aparece el maquillaje glowy, una tendencia que lleva varias temporadas instalada y que sigue evolucionando.

Pero el glow de hoy no tiene que ver con brillo exagerado ni con un efecto húmedo extremo. Tiene que ver con salud. Con una piel que se ve viva, flexible, con luz propia. Una piel completamente acartonada, opaca o demasiado mate no solo resulta incómoda, sino que visualmente envejece y endurece los rasgos. El brillo natural —bien trabajado— es parte de una piel cuidada.

Para entender cómo lograr ese equilibrio en un clima como el nuestro, Lifestyle consultó a Pilar Seoane, maquilladora profesional en Tucumán, que trabaja desde su estudio en la calle Catamarca 579 (Instagram: @mkp.bypilar).

El error más común: no cambiar la rutina cuando cambia el clima

Uno de los problemas más frecuentes durante el verano es continuar usando la misma rutina de maquillaje y skincare que el resto del año. Según explica Pilar, muchas personas no ajustan sus productos ni sus técnicas a las altas temperaturas, y eso impacta directamente en el resultado.

El uso de productos muy pesados o rutinas demasiado intensas suele generar mayor sudoración, poros obstruidos y un maquillaje que dura poco. En un clima húmedo como el de Tucumán, esto se vuelve aún más evidente.

Además, Pilar también advierte sobre el uso de ciertos activos en esta época del año: “Si se utilizan ácidos o retinoides, es importante disminuir su frecuencia o hacerlo bajo supervisión profesional, porque la piel está más expuesta al sol y puede sensibilizarse”.

Preparar la piel: la base real de un buen maquillaje

Antes de pensar en bases o correctores, el foco debe estar en la preparación de la piel. En verano, la hidratación sigue siendo clave, pero con fórmulas livianas que aporten agua sin dejar sensación pesada.

Pilar recomienda priorizar texturas como serums o cremas en gel: “Conviene usar productos livianos que hidraten sin generar exceso de brillo. Una piel bien hidratada hace que el maquillaje se vea más natural y dure más”.

Una piel equilibrada no solo se ve mejor al natural, sino que permite que el maquillaje se adhiera de manera uniforme y no se desplace con el calor.

¿El primer es indispensable?

El primer puede ser un gran aliado, pero no es obligatorio en todos los casos. Su uso depende del tipo de piel y del efecto que se quiera lograr.

“En pieles grasas o mixtas recomiendo primers matificantes o que ayuden a minimizar poros, porque colaboran en el control del brillo y prolongan la duración del maquillaje”, explicó Pilar.

En cambio, en pieles normales o secas, muchas veces una buena hidratación previa cumple esa función sin necesidad de sumar otro producto.

Glowy es una piel que se ve saludable

El maquillaje glowy viene marcando tendencia desde hace varias temporadas, pero su permanencia se explica porque propone una nueva relación con la piel. No busca taparla ni uniformarla por completo, sino acompañarla.

Hoy se prioriza un acabado que respete la textura natural. Bases livianas, corrector solo en zonas puntuales, rubores en crema y productos que aporten luminosidad de manera sutil son parte de esta lógica.

“Se busca un maquillaje que respete la piel. La idea es corregir imperfecciones específicas sin cubrir todo, para lograr un acabado más fresco y natural”, resumió Pilar. Ese leve brillo que aparece no es exceso: es señal de una piel cuidada.

Menos producto, más duración

En verano, la duración del maquillaje no depende únicamente de que sea de larga duración, sino de cómo se aplica: “Recomiendo trabajar siempre en capas finas, usando poca cantidad de producto y construyendo cobertura de a poco. Así el maquillaje se adhiere mejor y no se mueve con el calor”, explicó.

Sellar solo donde hace falta —como ojeras o zona T— y finalizar con un spray fijador ayuda a integrar los productos y mejorar el acabado general.

Ojos y correctores que resisten el calor

Para los ojos, el verano pide fórmulas que acompañen la humedad. Las sombras en crema o de larga duración suelen funcionar mejor, al igual que los delineadores waterproof.

En cuanto al corrector, el tip de pilar para que no aparezcan las famosas “rayitas” en la ojera: “nunca conviene aplicar grandes cantidades, sobre todo en esa zona. Lo ideal es usar poco producto, difuminar bien y sellar suavemente si la piel lo necesita”. Cada piel es distinta, y elegir la textura adecuada hace toda la diferencia.

Protector solar: cómo reaplicarlo sin arruinar el maquillaje

El protector solar es un paso innegociable en verano, pero muchas veces se evita reaplicarlo por miedo a arruinar el maquillaje. Hoy, existen alternativas prácticas que permiten cuidarse sin borrar todo: “una buena opción son los protectores solares en bruma, que permiten reaplicar sin alterar demasiado el maquillaje”.

También existen protectores solares en polvo, que ayudan a controlar el brillo, o la técnica de reaplicar con esponja o brocha a pequeños toques, sin arrastrar el producto.

Retocar sin que se vea pesado

Y acá una de las partes que puede parecer más difíciles y donde se cometen algunos errores. Retocar el maquillaje no significa sumar capas sin pensar. Antes de agregar el producto, hay que retirar el exceso de oleosidad con papel absorbente.

“Después se puede retocar de forma localizada con corrector o un poco de polvo, y finalizar con spray fijador para devolverle naturalidad al maquillaje”.

Cuando el maquillaje también cuida la piel

Una de las grandes —y mejores— tendencias actuales en el mundo beauty es la fusión entre maquillaje y skincare. Hoy la mayoría de las marcas desarrollan productos que incluyen principios activos que cuidan la piel en sus líneas de maquillaje.

Porque las personas que se maquillan en 2026, no buscan acartonar ni tapar, sino acompañar. Fórmulas con activos como el ácido hialurónico y activos hidratantes permiten que, mientras nos maquillamos, también estemos cuidando la piel.

Desde Lifestyle recomendamos explorar propuestas como Maguen Blu (@maguenblu), una marca nacional que trabaja con productos enfocados en lograr una piel glowy que también nos aporta cuidados. Su crema glow es uno de sus productos estrella y de mis favoritos; las sun drops ayudan a lograr un efecto bronceado natural; y los glosses con ácido hialurónico mantienen los labios hidratados incluso en los días de más calor.

Más recomendaciones de productos y rutinas pensadas para el verano las pueden encontrar en @mkp.bypilar y @laclavedesol

En un clima como el de Tucumán, el mejor maquillaje no es el que entiende cómo funciona. Y una piel que se ve saludable —con luz, con movimiento, con vida— siempre va a ser la mejor tendencia.